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Entropía, Ambiente, Salud y Enfermedad

Segunda ley de la termodinámica:

La cantidad de entropía del Universo tiende a incrementarse con el tiempo.

La entropía, ese extraño concepto físico del que tanto se habla, es una medida del desorden de un sistema. Un concepto que monitoriza el nivel de caos del que hace acopio un sistema.

En cualquier sistema,por tanto, tal y como define la segunda ley de la termodinámica, existe una tendencia al desorden, al caos, a la decadencia y descomposición de sus elementos constituyentes en partes cada vez más sencillas.

Los sistemas biológicos no se escapan de este principio físico de ninguna de las maneras: los árboles mueren, la maleza crece en tu bonito y ordenado jardín, las arrugas aparecen, los huesos se desmineralizan, los miocitos de tu cuadriceps se atrofian.

El desorden es una garantía. El mantenimiento del orden requiere un continuo esfuerzo.

Siempre lo requerirá.

Existe una frase que escucho de vez en cuando y que me tensa bastante y es esta: «el estado natural del ser humano es la salud, estamos hechos para estar sanos».

Existe una ingente cantidad de personas que dan por hecho su estado de Salud, sin advertir que la entropía (tendencia al desorden) siempre está trabajando.Dar por hecho que tendrás Salud, o que te pertenece sin dar nada a cambio, es el peor error que puedes cometer en tu vida.

Por otro lado, el ambiente o ecosistema donde desarrolla su actividad un individuo, determina en gran medida su estado de Salud o enfermedad.

Cuando ponemos en una placa de Petri a un grupo de células rodeadas de tóxicos, las células mueren una a una. Si las situamos rodeadas de nutrientes, las células prosperan hasta sus límites biológicos.

Al ser humano le pasa lo mismo. Un estado de Salud sería lo esperable y una consecuencia natural de la actividad humana si todos los Homo Sapiens viviéramos en las denominadas «zonas azules», como Sardinia (Italia), Pipppi (Italia), Ikaria (Grecia), Okinawa (Japón), Nicoya (Costa Rica) o Loma Linda (California), y además actuáramos como sus habitantes.

Los habitantes de estas preciosas áreas del planeta Tierra se caracterizan por comer alimentos no procesados o míniminamente procesados, tener una actividad física increiblemente alta, respetar ritmos circadianos de luz-oscuridad, hacer gala de una cohesión y soporte social envidiable entre los miembros de la sociedad, pasar tiempo a diario en la naturaleza, tener un propósito definido al que agarrarse (Ikigai, en Okinawa), estar libre de contaminantes ambientales y un largo etcétera que facilita enormemente la tarea de mantener un estado de salud óptimo.

No es de extrañar que su esperanza de vida media sobrepase los 90 años. La entropía allí lo tiene más difícil, son ecosistemas resilientes que favorecen el estado de Salud.

Entonces, tenemos por un lado la omnipresente segunda ley de la termodinámica diciéndonos que todo se deshace poco a poco si no empleamos energía para mantener el orden, por otro el ambiente determinando en gran medida nuestro sino, y por último: una cohorte de personas que se des-responsabilizan de mantener su salud porque, quiero pensar, la toman como un derecho propio e inalienable que nadie les puede quitar.

Hasta que se la quitan.

Los seres humanos no tenemos derecho a la salud, tenemos derecho a la protección de la Salud.

Nadie te garantiza un estado de Salud. Eso sí, si no inviertes esfuerzo y energía de forma constante en mejorar tu salud,consciente o inconscientemente, te puedo garantizar un estado de enfermedad.

Nadie te puede garantizar relaciones felices. Ni que no tengas Cáncer. Ni que quedes libre de un infarto o ictus. Ni que seas económicamente independiente.

Pero si no haces nada, si no inviertes energía en lo contrario, el maldito principio físico hará de las suyas creando caos en tu vida.

Más tarde o más temprano.Así de cruel es la entropía.

En Occidente, estamos expuestos continuamente a comida ultra-procesada con una altísima disponibilidad, nuestra cultura nos incita a ser productivos y trabajar por encima de todas las cosas (normalmente en cuestiones que no nos incumben ni nos gustan), los contaminantes ambientales se cuelan hasta el váter de tu casa, vivimos en deprivación de sueño constante, somos sedentarios y el poco ejercicio que hacemos, lo solemos hacer mal; Nuestros rítmos circadianos están echados a perder, y podría seguir con una larga lista de agentes estresores que contribuyen a esa entropía, a esa fuerza que juega a promocionar el caos y el desorden en nuestras vidas.

Mantener la Salud pasa por una continua lucha contracorriente, pasa por evitar de forma activa todos esos elementos que juegan en nuestra contra y que tan omnipresentes son en nuestra vida.

Y después de todo, aún existen personas que piensan que un estado de Salud óptimo es un derecho que nadie les puede quitar.

Nadie te puede garantizar el orden. Eso sí, si sigues ahí quieto, mirando, dando por hecha tu vida, te puedo garantizar el caos.

Mantener tu Salud es el trabajo no-remunerado más importante de tu vida.

8 herramientas inmediatamente accionables para dejar de hablar y empezar a cambiar

Cambiar: en el último post explorábamos el por qué resulta tan difícil y cómo el desconocimiento de nuestros sistemas mentales se opone a tal hazaña.

En definitiva, analizamos por qué del dicho al hecho hay un buen trecho.

Pero un análisis no va a cambiar la cosa. Necesitas herramientas prácticas para empezar a pringarte las manos.

Repasemos rápidamente. Nuestra maquinaria mental se compone de dos sistemas complementarios pero muy distintos:

  • Un sistema consciente y voluntario que nos permite tomar decisiones, planear o imaginar, con asiento en la corteza prefrontal, dueña de la función ejecutiva. A éste le llamamos el jinete. Creemos que es el que manda, pero nos equivocamos.
  • Un sistema inconsciente e involuntario, mucho más poderoso y con varios millones de años más de recorrido evolutivo. Su asiento neurológico está en otras estructuras subcorticales menos definidas. Lo definíamos como el caballo. Y controla el 95% de tus acciones inconscientemente. Por ello, nuestra misión era domarlo.

[upside_blockquote] “El ser humano no es un ser racional, es un ser racionalizador”[/upside_blockquote]

¿Te has planteado por qué la mayoría de programas y cursos de autoayuda y coaching fracasan estrepitosamente?

Pretenden modificar las conductas inconscientes, condicionadas a lo largo de muchos años en una sesión de dos o tres días como mucho. Después te quedas solo.

¿El problema de este enfoque?

[upside_alert class=»alert alert-green alert-dismissable» font_awesome_icon=»fa fa-pencil»]Si quieres cambiar una conducta debes involucrar al individuo a medio-largo plazo[/upside_alert]

Es la única forma de trabajar con el caballo, tu sistema inconsciente. Es la única forma de crear una nueva identidad. Es la única forma de “pavimentar” nuevas redes neuronales, establecer nuevas conexiones sinápticas y deshacer otras.

El conocer y poner en práctica las siguientes herramientas te dará poder para establecer los cambios que desees o necesites, aunque solo si estás dispuesto a trabajar largo y tendido.

#1 Meditación

 

Funcionamos según un “programa mental por­ defecto “ (1). Ciertas áreas cerebrales son más activas cuando nuestro cerebro “reposa” que cuando realizamos tareas cognitivamente demandantes.

Este programa mental nos lleva compulsivamente al pasado, donde están las preocupaciones, remordimientos o recuerdos y al futuro donde igualmente habitan preocupaciones en potencia o multitud de “tengo que”. Compruébalo por ti mismo, monitoriza la voz que hay en tu cabeza y verás la certeza de lo dicho.

La puntilla es que tal programa es un caldo de cultivo para que las conductas inconscientes condicionadas (tu caballo) tomen las riendas de tu vida, perpetuándose una y otra vez.

¿El antídoto?: la meditación

Con meditación nos referimos a un estado mental consciente y presente mantenido en el tiempo. Estando alineado con el presente eres capaz de observar al caballo y sus movimientos, es decir, tus reiteradas conductas inconscientes que quieres cambiar (adicciones alimentarias poco saludables, mala higiene de estudio, adicción a la red, impulsividad emocional, etc.).

Desde esta aventajada perspectiva creas el espacio necesario para tener la capacidad de elegir tu conducta. Observas la emoción surgir en el momento en el que lo hace y justo en ese instante te das cuenta del comienzo de tu conducta inconsciente, pero… ¡voilá!

Puedes elegir realizarla o no.

En este GAP entre pensamiento-emoción y respuesta se encuentra la puerta hacia el cambio.

#2 Acción y repetición

 

[upside_blockquote]“Para ser, uno tiene primero que hacer”[/upside_blockquote]

 

El tozudo caballo solo responde a la acción. Cada vez que realizas una repetición de la conducta a implementar le estás enseñando al jamelgo el camino. Y solo así aprenderá.

La práctica hace al maestro, pero vamos explicar qué ocurre en el órgano chisporroteante.

Las neuronas no hacen su trabajo solitas. Tienen a su disposición dos formidables tipos celulares llamados astrocitos y oligodendrocitos. Estas células gliales conforman la glía o soporte estructural de las neuronas, pero hacen mucho más que soportar neuronas.

En respuesta a estímulos eléctricos neuronales desencadenados por una acción determinada (véase, tocar el piano, un tiro libre, leer, estudiar, una flexión de bíceps, etc.) los astrocitos liberan una molécula llamada LIF (Leukemia Inhibitor Factor) con la capacidad de decirle al oligodendrocito que forme mielina (2).

¿Mieliqué?

Ese recubrimiento asalchichado que veis rodeando el "cableado" neuronal es la mielina.

El recubrimiento asalchichado que veis alrededor del cableado neuronal corresponde a la mielina.

La mielina es el recubrimiento que poseen los axones de las neuronas para aumentar su velocidad de conducción nerviosa, y te hacen más eficiente en cualquier acción. Imagínatela como el material aislante que recubre un cable pelado.

[upside_alert class=»alert alert-green alert-dismissable» font_awesome_icon=»fa fa-pencil»]Acción y repetición equivale a mayor mielinización de las vías neuronales utilizadas.[/upside_alert]

Imagina un bosque lleno de maleza. Conforme haces camino al andar por el bosque, el camino se va marcando más y más. Conforme más definido el camino, más sencillo es caminar por él. Por tanto, más rápido llegas a tu destino.

Pasa igual con las neuronas, lo cual se traduce en la vida real como:

“ya le he cogío el truquillo”

La práctica hace el maestro, pero a través de la mielinización neuronal.

Otro consejo. No le des sugerencias al caballo. Está sordo. No le ofrezcas, preguntes o negocies.

El caballo solo responde a las órdenes. Y según la ciencia, para que responda es necesario un promedio de 66 días recibiendo dichas órdenes (3), como analizamos este post sobre hábito y disciplina.

Si quieres cambiar NO pienses, actúa. Dejar de pensar en la acción a realizar es el primer paso para hacerla.

Pensamiento y acción son inversamente proporcionales.

Piensa menos en lo que tienes que hacer y lanza la orden a tu sistema nervioso. Responderá si no le das tiempo a tu corteza prefrontal a inventar mil y una excusas o razones por las que puede salir mal o el cambio no merecerá la pena.

#3 Exposición ambiental consciente

 

Telemierda. Cambiar. EPB

 

Has escuchado mil veces que eres el resultado de las cinco personas con las que más tiempo pasas. Esto es así porque influencian al caballo. Esto es así porque son tu ambiente.

Pero hay más.

Los cuatro asesinatos y dos violaciones que te tragaste (innecesariamente) en las noticias de las tres también son ambiente. La discusión que tuviste ayer con tu novio/a por cualquier gilipollez mundana también es ambiente. El enfado que pillaste cuando no obtuviste la nota que esperabas en ese examen también es ambiente. El pensamiento rumiativo que te dice en tu cabeza que no eres demasiado bueno o deberías ser mejor también es ambiente.

[upside_alert class=»alert alert-green alert-dismissable» font_awesome_icon=»fa fa-pencil»]Somos muy selectivos con lo que comemos (algunos) pero no con la información que consumimos.[/upside_alert]

Y la información que consumes moldea tu conducta inconsciente constantemente. Son las directrices a las que expones a tu caballo 24*7*365.

Puedes elegir exponerte a un donete muy esporádicamente y perjudicarte solo entonces, pero…

Estás constantemente expuesto a información. Imagínate estar expuesto constantemente a donetes.

Los inputs (entradas) ambientales a los que te expones son transformados por tu sistema nervioso en outputs (salidas) psico-neuro-endocrino-metabólicos que condicionan tu biología.

Si estás luchando por ser, digamos, un culto profesor en una respetada institución científica, debes ser muy selectivo con los inputs a los que te expones, los cuales deberían estar en perfecta armonía con tu objetivo.

Esto significa, sí, exponerte a ciertos programas, personas, canciones, páginas web, libros, estudios, pensamientos, emociones, conversaciones determinados. Y no otros. No todo vale en la persecución de tus sueños.

El ambiente al que te expones determina tu conducta inconsciente, tus decisiones y tu vida.

#4 Escribir

 

Cualquier autor de autoayuda estará de acuerdo en que hay cierta magia en escribir en un papel quién quieres ser, dónde quieres ir y que quieres hacer en tu vida.

Parece como si tu mente inconsciente (el caballo) fuera sordo a nuestras palabras pero captara muy bien los mensajes escritos.

Escribe siempre tus metas a corto, medio y largo plazo. Mi momento favorito es justo antes de dormir, cuando el jinete ya reventado tiene poco comentario que hacer y el caballo está más receptivo.

Describe en presente, no en futuro, la persona que quieres llegar a ser y los pasos que vas a dar en el camino.

De alguna forma, el caballo escuchará, y mañana quizás te sorprendas emprendiendo alguna acción que te acerque a tu objetivo.

#5 Afirmar

 

Afirmar es otra herramienta muy a mano para domar a nuestro sordo caballo. Nuestro trabajo es que, por pesados, acabe escuchando.

Estamos entrenados para que se nos caiga la cara de vergüenza por decir algo bueno de nosotros mismos. Esa es la cultura en la que nos hemos criado. Confundimos humildad con falta de autoestima y confianza en nosotros.

Y es por ello que nos sentimos tan estúpidos si recitamos en nuestra cabeza “soy excelente, muy inteligente y puedo conseguir aquello que me proponga”.

Pero siéntete estúpido. Crea tu afirmación favorita y repítela alto y claro en tu cabeza. No lo hagas como un robot, involucra emoción. La emoción es el idioma del caballo, recuerda. Si nuestros pensamientos crean nuestra realidad, al menos que creen una realidad positiva. Ya estamos expuestos a suficiente basura fuera de nuestras cabezas como para seguir contaminando el interior de nuestro cráneo voluntariamente.

Sin embargo, precaución. Tus afirmaciones no te llevarán por si solas a dónde quieres estar si no te ensucias las manos un día detrás de otro.

#6 Crear y reforzar una nueva identidad

[upside_blockquote]“No actúas como quieres, o cómo crees que debes. Actúas como eres.”[/upside_blockquote]

Todas estas herramientas funcionan porque progresiva y lentamente crean una nueva identidad.

Tu identidad es el marco de referencia de tu vida. Es el entramado profundo de creencias auto-referenciales que te permiten manifestar, hacer o tener ciertas cosas y no otras.

[upside_alert class=»alert alert-green alert-dismissable» font_awesome_icon=»fa fa-pencil»]Tus creencias son la materia prima de tu realidad.[/upside_alert]

Si a un nivel profundo (subcortical, inconsciente, involuntario) no te consideras buen padre, tus acciones reflejarán esa misma creencia.

Esto ocurrirá incluso si tus palabras dicen que eres un buen padre.

Nuestras palabras y nuestras creencias frecuentemente toman caminos divergentes. Es por ello que la simple palabrería positiva (si no hacemos nada más) ayuda más bien poco en el cambio.

Mohamed Ali, por ejemplo, usaba esa palabrería constantemente (vídeo) gritando alto y claro “¡soy el mejor del mundo!”. Hoy día casi le apedrearían por ello.

Sin embargo, acompañando a esta palabrería se encontraban miles de horas de trabajo honesto (acción), las cuales ayudaron a crear una identidad que, finalmente, sinergizó con esa palabrería y le convirtió en el mejor del mundo en lo que hacía.

#7 Sugestión

 

Existen formas menos conocidas de modificar la conducta del caballo.

La hipnosis es una de ellas, y al margen de la farándula hipnótica que vemos en la TV puede ser de utilidad como coadyuvante de las herramientas anteriores a la hora de modificar tu conducta.

Es más, la evidencia apoya su efectividad en el abordaje de problemas tan variopintos como: adicciones, fobias, ansiedad, dolor crónico, trastorno de estrés postraumático o ansiedad.

Respondemos constantemente a auto y heterosugestiones a lo largo de cualquier día de nuestra vida. La hipnosis solo pretende utilizar esas sugestiones conscientemente para ayudarte.

¿Y cómo funciona?

Pues de alguna forma consigue acallar al jinete (mente consciente) y permitir que el caballo escuche atentamente.

La hipnosis no es más que un placebo en forma de palabras que todos tomamos constantemente. El «I’m the greatest» de Ali era su mejor placebo.

¿Cuál es el tuyo?

#8 Lectura

 

Si me preguntaran cual es la actividad que mayor impacto positivo ha tenido sobre mi vida en los últimos 7 años lo tengo claro: leer.

¿Te gustaría tener a Marco Aurelio, Sócrates o Platón dándote consejos sobre filosofía de vida en tu propia casa? ¿Qué tal Warren Buffet enseñándote cómo invertir tu dinero? ¿Y si Arnold Schwarzenegger te instruyera sobre entrenamiento físico? ¿Te molaría que el mismísimo Jamie Oliver te enseñara a cocinar?

Eso es solo una minucia de lo que puedes conseguir leyendo. Sin embargo, por razones que escapan mi entendimiento, la gente prefiere seguir pegado a una caja emisora de imágenes que les roba tiempo y poder (AKA, televisión).

Haz una lista inmediata de los 10 próximos libros que leerás. Plantéate títulos acordes a tus objetivos. Acto seguido, bloquea un periodo de tiempo, el que sea, para leer diariamente.

Bloquear tiempo para algo significa que, ya caiga una bomba nuclear en el país vecino o Donald Trump gane las elecciones, ese tiempo será sagrado. Y violarlo, sacrilegio. Ese es el nivel de compromiso que debes alcanzar.

Identifica aquellos que son líderes en tu ámbito y busca sus publicaciones. Todo está escrito, y a un click. Miles de personajes a lo largo de la historia se han enfrentado a los problemas a los que tú te enfrentas hoy.

[upside_alert class=»alert alert-green alert-dismissable» font_awesome_icon=»fa fa-pencil»]Simple y claro: si quieres cambiar, lee.[/upside_alert]

 

¿Te ha sido de utilidad? ¿Crees que puedes aportar alguna otra herramienta? ¿Quieres compartir aquello que te ha permitido cambiar en algún aspecto de tu vida?

See you in the comments 🙂

  1. Greicius MD, Krasnow B, Reiss AL, Menon V. Functional connectivity in the resting brain: a network analysis of the default mode hypothesis. Proc Natl Acad Sci U S A [Internet]. 2003 Jan 7 [cited 2016 May 5];100(1):253–8. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12506194
  2. Ishibashi T, Dakin KA, Stevens B, Lee PR, Kozlov S V, Stewart CL, et al. Astrocytes promote myelination in response to electrical impulses. Neuron [Internet]. 2006 Mar 16 [cited 2016 May 2];49(6):823–32. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16543131
  3. Lally P, Van Jaarsveld CHM, Potts HWW, Wardle J. How are habits formed: Modelling habit formation in the real world. Eur J Soc Psychol. 2010