ANTICONCEPTIVOS ORALES: ¿SUPERAN LOS BENEFICIOS A LOS RIESGOS?

Has empezado a tomar pastillas anticonceptivas por recomendación de tu Ginecólogo o Ginecóloga pero no tienes muy claro los potenciales riesgos y beneficios. O bien has comenzado a notar cambios en tu organismo y no estás segura de si las anticonceptivas pueden justificarlos.

En ese caso, este artículo te interesa.

¿Merece la pena tomar anticonceptivos orales? ¿Existen alternativas mejores? ¿Estoy poniendo en riesgo mi salud por tomarlos? ¿Producen cambios en mi fisiología? ¿Suben de peso? ¿Impiden la pérdida de grasa? ¿Me ponen en riesgo de X?

Son varias las preguntas que recibo a diario, frecuentemente mediante DM de IG, sobre esta temática. Es poco práctico contestarlas todas con un post, pero vamos a intentar aclarar algunas dudas.

Anticonceptivas orales: qué son y para qué sirven

Los contraceptivos orales combinados o anticonceptivas orales son los fármacos de elección y más utilizados como método anticonceptivo en países desarrollados, con popularidad creciente y un uso cada vez más extendidos entre las jóvenes.

Se llaman anticonceptivos porque esa es si misión principal y por la cual se les conoce, aunque realmente cumplen un papel más amplio.

Y se llaman combinados porque son una combinación de estrógenos (normalmente etinilestradiol) y gestágenos (levonorgestrel u otros) a una dosis determinada.

Como decíamos, son una excelsa opción anticonceptiva para mujeres sexualmente activas que no desean embarazo, con un % de éxito que excede el 99%.

Existen diferentes formulaciones, siendo las más utilizadas y el objeto de este post las que aúnan estrógenos y gestágenos a dosis bajas (las llamadas anticonceptivas orales combinadas).

Además de las ACOC, encontramos formulaciones de únicamente gestágenos, preparados inyectables, dispositivos intrauterinos o parches de liberación diferida, con la que seguro que muchas de vosotras estáis familiarizadas.

Constantemente salen al mercado nuevas preparaciones, posologías y compuestos que prometen menor efecto secundario y misma eficacia, pero no nos pararemos a analizar los diferentes ACO.

¿Cómo funcionan?

El funcionamiento de estos fármacos reside en que, al aportar una dosis exógena de hormonas ováricas (estrógenos y gestágenos), se anula el eje hipotálamo-hipófisis-ovario y por lo tanto se suprimen hormonas encargadas de orquestar el ciclo menstrual como son la GnRH y las gonadotropinas LH y FSH. Así, quedaría inhibida la ovulación periódica, siendo éste el principal mecanismo contraceptivo de los ACOC, aunque también se postula que tienen un efecto anti-implantación y anti-migración espermática (1).

De esta manera podemos ejercer un control artificial sobre el ciclo menstrual consiguiendo armonizarlo en diferentes situaciones donde es necesario o beneficioso hacerlo.

Otros beneficios

Además del beneficio anticonceptivo, los ACO producen una mejora en diferentes condiciones, derivada en la mayoría de los casos de la regulación conseguida en el ciclo menstrual.

  • Dismenorrea. Chicas que tienen una menstruación muy dolorosa y duradera pueden beneficiarse de los ACO.
  • Metrorragia. Son sangrados uterinos no coincidentes con el ciclo menstrual.
  • Hiperandrogenismo: condiciona un exceso de vello en zonas no masculinas y es secundario a un incremento en los andrógenos u hormonas sexuales masculinas. Para controlar este aspecto, el gestágeno utilizado debería ser anti-androgénico.
  • Síndrome pre-menstrual. Es por todas conocidos los cambios psicológicos y físicos que ocurren en los días previos al comienzo del ciclo. En algunas chicas, estos cambios son verdaderamente disruptivos y pueden mermar la calidad de vida mucho.
  • Síndrome de Ovario poliquístico. Trastorno relacionado con alteraciones morfológicas ováricas, hiperandrogenismo y resistencia a la insulina que posee una gran parte de la población femenina.
  • Endometriosis. Se trata de una condición en la que el tejido endometrial se localiza en áreas ectópicas produciendo dolor pélvico, dismenorrea y otros problemas que a veces son complicados de atajar.
  • Disminuye el riesgo de algunos cánceres (endometrio, colon, ovario), sin embargo, parece incrementar el de otros.

Efectos secundarios

Y vamos ahora con el otro lado de la balanza. Los efectos secundarios están presentes en prácticamente cualquier intervención en Medicina, ya sea con fármacos, cirugía u otro procedimiento. El profesional que te prescribe el fármaco debería explicarte o responder a tus dudas respecto a ellos, y no debería ser el prospecto del medicamento el que te informe de estas cosas.

  • Efecto sobre el peso y el balance hídrico. Muchas mujeres atribuyen un incremento de peso y grasa o una mayor dificultad en la pérdida de este mientras están tomando ACO. Reiteradas veces, la ciencia ha tratado de comprobar en estudio si esta observación empírica se cumplía, sin éxito (2)(3). Es evidente, por otro lado, que en algunas chicas existe un efecto, normalmente moderado, de alteración en el balance hidrosalino (se notan más hinchadas) en determinados momentos del ciclo al comenzar la medicación, lo cual no siempre se traduce en “mayor dificultad en la pérdida de grasa”. Es difícil evaluar estos cambios de forma seria en estudios y probablemente haya un componente de variabilidad interindividual muy importante, por lo que el único consejo que podemos dar es que pruebes y utilices el ensayo y error, a la espera de más y mejores estudios.
  • Mayor resistencia a la insulina. La resistencia a la acción de la hormona insulina es un elemento presente en multitud de enfermedades de la civilización como Obesidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y muchos tipos de cáncer. Como comprenderás, no es algo deseable. Los ACO han demostrado en numerosas ocasiones empeorar el perfil cardiometabólico y ocasionar un incremento en la resistencia a la insulina. Como siempre, el contexto decidirá si esto es importante. Si eres una mujer con sobrepeso y malos hábitos, estas pastillas empeorarán un ya de por sí negativo estado basal. Si eres deportista, delgada y comes de maravilla, probablemente el efecto de los ACO sobre la sensibilidad a insulina no sea muy manifiesto (4)(5).
  • Incremento del riesgo de tromboembolismo venoso. El gran caballo de batalla de las hormonas anticonceptivas es el gran incremento de riesgo de enfermedad tromboembólica venosa, que se puede duplicar y triplicar en algunas series. Me remito a lo dicho en el epígrafe anterior: si no tienes otros factores de riesgos, no fumas, eres activa, delgada y fuerte, el riesgo de ETEV sigue siendo bajo. Pero si tienes >35 años, sobrepeso u obesidad y fumas, el riesgo se va por las nubes.

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