ANALÍTICAS ALTERADAS EN DEPORTISTAS

Muchos de vosotros habéis ido a vuestro médico, se os ha realizado una analítica de rutina y habéis obtenido resultados alterados en la misma.

“Siéntate. Verás, los resultados de la analítica han salido alterados”

Tu empiezas a preocuparte y tu médico empieza a hacer preguntas: ¿tomas algún fármaco? ¿fumas, bebes, alguna otra droga? ¿tomas anabolizantes? ¿alguna enfermedad previa? ¿has viajado a zonas exóticas?

Se te hace un nudo en el estómago. Te entra la risa floja. Tan floja como tu esfínter en estos momentos. “Pero ¿cómo van a salir mal los análisis si soy deportista y como con la disciplina de un monje budista? ¡Eso es algo que les ocurre sólo a mi vecino del quinto, que está siempre en el bar!”.

Esta es una situación muy habitual en consulta y más aún cuando hablamos de DEPORTISTAS.

Los deportistas, ya hablemos de deportistas de fuerza, o deportistas de resistencia, tienen una idiosincrasia y particularidades especiales que a veces se ven reflejadas en la analítica como “alteraciones” que hay que comprender para no alarmar injustificadamente.

Tristemente, esta alarma indebida ocurre con frecuencia por varios motivos:

 

  • La mayoría de médicos no conocen cómo el ejercicio en general y determinados tipos de ejercicio en particular puede influir sobre el perfil analítico de un individuo. Sin embargo, sí conocen qué enfermedades causan la elevación o alteración de los parámetros que también se elevan en deportistas, por lo que van a la caza y captura de estas enfermedades sin pensar en que pudiéramos estar ante variantes de la normalidad en una población bastante “especial”
  • La mayoría de la población es sedentaria y por lo tanto los profesionales no están acostumbrados a ver este tipo de analíticas con frecuencia. Esto puede llegar a ser muy triste, pero es real. Los valores de normalidad en analíticas se establecen en base a parámetros estadísticos obtenidos a través de una muestra poblacional. Estas personas que conforman la muestra son escogidas al azar. ¿Qué ocurre? Lamentablemente, hoy día, más de un 60% de la población es sedentaria. Por lo tanto podemos afirmar con rotundidad que los valores de normalidad en la mayoría de laboratorios están establecidos en base a personas sedentarias y no a la población deportista. Si eres deportista, eres raro. Asúmelo.
  • El deportista medio tampoco está informado por lo general de cómo pueden variar sus parámetros debido al ejercicio realizado. Esto es una fuente de ansiedad y preocupación importante.

 

En este post hablaremos de varios parámetros que se pueden alterar en deportistas, explicaremos por qué se alteran y qué significado tienen.

*Ojo, hablamos siempre de individuos deportistas que NO utilizan EAAs (Esteroides Anabólicos Androgénicos). Estos pueden producir otras alteraciones muy específicas de las que hablaremos en otro post si queréis.

 

¿QUÉ PARÁMETROS SE PUEDEN ELEVAR EN MI ANALÍTICA SI SOY DEPORTISTA?

 

Transaminasas:

 

Las transaminasas, como su nombre indica, son enzimas hepáticas encargadas de la trans-aminación, es decir, de trasladar grupos amino de un lado para otro para sintetizar y degradar aminoácidos no esenciales. Recuerdo a todos que los aminoácidos son los constituyentes de las proteínas.

Entre estas enzimas encontramos las siguiente:

  • ALT-GPT (Alanina Amino-transferasa o glutamato-piruvato transaminasa, indiferentemente): se encuentra en el citosol de los hepatocitos
  • AST-GOT (Aspartato aminotransferasa o Glutamato-Piruvato transaminasa): también se encuentra en músculo, cerebro, riñones y eritrocitos.
  • GGT (Gamma glutamil-transpeptidasa)

Otros parámetros directamente relacionados con el hígado son LDH, Bilirrubina directa, Albúmina y Parámetros de coagulación.

Estas enzimas se pueden ver elevadas en múltiples patologías hepáticas, como cirrosis, esteatohepatitis no alcohólica, hepatitis infecciosas o consumo de anabolizantes. No obstante, en estos casos las TAs se elevan por norma general más de un 500% sobre niveles basales.

 

Los niveles normales de ALT y AST en la mayoría de laboratorios son <24 U/L. Para la GGT tenemos un margen un poco más amplio que se extiende hasta los 80 UI/L.

¿Y qué ocurre si estás sano, asintomático, no hay indicios de que padezcas otra enfermedad, pero tienes los niveles de AST y ALT en 70?

Pues que probablemente te hayas metido entre pecho y espalda un buen entrenamiento de piernas recientemente (o mejor entre cuádriceps e isquiotibial¿?), o hayas ido a tu BOX de CrossFit ayer.

¿Hay que alarmarse?

No

Eso sí, hay que dejar claro que hablamos de un contexto clínico LIBRE DE SÍNTOMAS, en el que no sospechamos ninguna otra enfermedad que pueda elevar los parámetros de los que en este post se habla. Por desgracia, la enfermedad también ocurre en deportistas de todas las edades que se cuidan. Así que, si hay algún síntoma adicional, cuéntaselo a tu médico. Quizás de batidos de proteína y de sentadillas profundas no sepa, pero sí de hepatitis, de RAMs de fármacos o de síndromes familiares varios.

 

En definitiva, si tus transaminasas están levemente por encima de rango y no padeces otra patología, probablemente sea consecuencia del ejercicio realizado y/o la suplementación que utilizas, no siendo parámetro de gravedad.

¿Por qué se elevan post-ejercicio?

 Las transaminasas se elevan en deportistas en determinadas ocasiones (no siempre) porque son enzimas muy solicitadas ante los diferentes procesos que ocurren en el organismo como respuesta al estresor físico que supone el ejercicio.

Resumiendo, podemos concretar las razones en:

Daño muscular: recordemos que algunas transaminasas también se encuentran en el músculo esquelético, como la GOT, por lo que el daño muscular intrínseco al ejercicio (especialmente el ejercicio de fuerza) elevará invariablemente su concentración en sangre (1). Para los no iniciados: el músculo está compuesto por células (miocitos) que sufren pequeñas roturas con el entrenamiento. Estas roturas liberan parte de lo que hay dentro de esos miocitos. Y parte de lo que hay dentro son algunas enzimas, como las transaminasas, que pasan al torrente sanguíneo, con lo que al recoger tu sangre el enfermero o enfermera, ésta lleva mayores concentraciones de lo “normal” de estas moléculas.

Mayor catabolismo y anabolismo proteico (mayor necesidad de transaminación por microroturas musculares, mayor turnover de proteínas no miofibrilares y mayor resíntesis posterior en periodo anabólico). El hígado es la mayor fábrica de tu organismo y está ahí para detoxificarte de cualquier elemento no útil (fármacos, drogas), pero también para facilitar la síntesis de proteínas esenciales y otras estructuras. En esta síntesis las transaminasas son muy activas, pues como hemos dicho, ponen y quitan grupos amino de los ladrillos constituyentes de las proteínas: los aminoácidos.

Mayor consumo proteico, como el que como bien habrás advertido, se da con más frecuencia en la población deportista, bien con fines de ganancia muscular o pérdida de grasa. Un consumo proteico adecuado para un deportista (entre 1 y 1,5 grs/kg de peso), no obstante, no debería producir una elevación de transaminasas en la mayoría de personas.

 ¿Entonces, qué niveles son aceptables?

 Pues para quedarnos con una idea útil: no más de un incremento del 200% del límite superior de normalidad. Para que tengas una referencia, en la mayoría de las enfermedades hepáticas graves las transaminasas se elevan entre un 500% y 1000% por encima del LSN, por lo que valores de 50-100 UI/L, que es lo más frecuentemente encontrado en deportistas nóveles, en el contexto clínico adecuado, no deberían preocuparnos.

Creatinina

La creatinina no es más que un subproducto, un metabolito de la creatina, sustancia que generan algunos órganos como el páncreas, hígado o riñones, de forma muy constante, estructuralmente similar a algunos aminoácidos y que aclaran los riñones eliminándose posteriormente por la orina. La creatina es un vector de la molécula ATP, transportándola por el organismo para su utilización por parte de las miofibrillas musculares.

A diferencia de la creatina, que es un sustrato energético muscular muy conocido, la creatinina no tiene una función establecida en el organismo, más bien es un producto de desecho de la propia creatina,  que nos viene extremadamente bien para estimar la función renal.

¿Por qué se puede elevar en deportistas?

-Porque correlacionan con la masa magra: una persona de 25 años de edad y 80 kgs de masa magra tendrá niveles de creatinina más elevados (normalmente fuera de los límites de normalidad) que un abuelo de 60 kgs y 35 kgs de masa magra. ¿Por qué? Muy sencillo. Si la creatinina es generada por la creatina y esta última se encuentra en los músculos, cuanto más músculo, más creatina y más creatinina. Al medir su aclaramiento renal este será más alto en personas con mayor masa magra.

-Suplementación con creatina: si tomas este conocido suplemento, como es normal, los niveles de creatinina en orina se elevarán, puesto que es el metabolito directo de la creatina que utilizas para un mayor rendimiento deportivo (2).

¿Debo preocuparme?

Si tu médico ha descartado razonablemente otras causas de enfermedad renal crónica y los niveles sólo están ligeramente por encima del límite superior de normalidad probablemente se deba a que eres una persona con mayor masa muscular que la media, o te suplementas con creatina. Next question.

 

Bilirrubina

La bilirrubina es un producto del metabolismo de la Hemoglobina (Hb), que es la molécula que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos para que todas las células de tu organismo puedan respirar.

 

Esta BR se divide en indirecta y directa, en función de si ha sido conjugada (transformada) en el hígado o no. Elevaciones de BR en el contexto de deportistas son frecuentes y pueden deberse a:

Microtraumatismos repetidos, como los que se producen en carreras de fondo. El mecanismo es muy sencillo: los micro-traumas rompen glóbulos rojos que liberan a la sangre Hb, que se metaboliza a Bilirrubina, que aparece elevada en sangre.

Entrenamientos de fuerza muy exigentes, por el mismo motivo.

-Entrenamientos tipo crossfit. The same.

Síndrome de Gilbert, un síndrome muy frecuente en gente joven en el que se produce una elevación de BR asintomática en periodos de estrés físico o mental, como un catarro, un buen entreno o una carrera popular.

Otras causas de elevación PATOLÓGICA de la bilirrubina son: colecistitis, pancreatitis, tumores biliares y pancreáticos, síndromes familiares raros, colangitis esclerosante primaria, anemia hemolítica, hepatitis aguda, etc. Pero no nos pongamos dramáticos, estamos hablando de gente sana.

CK

Es la enzima muscular por excelencia. Se eleva en cualquier daño muscular al encontrarse dentro de los miocitos. Algunos buenos ejemplos de causas de elevación de CK serían:

Cirugía cardíaca: no sólo se encuentra en el músculo esquelético, también cardíaco. Cualquier otra cirugía donde haya daño muscular también elevará dicha enzima.

Postramiento y encamamiento. Quedarse en el suelo tirado mucho tiempo (indigentes, alcohólicos, pacientes demenciados, en UCI, etc.)

-Correr una maratón o una media

Entrenamiento duro de pierna. He dicho duro, despatarrarte una vez no vale.

Rabdomiólisis: cuando esta elevación se acentúa muy por encima de límites normales hablamos de Rabdomiólisis, una condición clínica muy grave que requiere ingreso, rehidratación urgente y monitorización de la función renal.

 

Se ha hablado mucho del riesgo de Rabdomiólisis en deportes de ultrafondo y en CrossFit. Si el tema os llama la atención podemos escribir sobre ello más adelante (3).

 

Ácido úrico

 

El archienemigo número uno de los padres y abuelos: el ácido úrico. El AU no es más que una sustancia química producto de la degradación y catabolismo de moléculas llamadas purinas (adenina y guanina), reacción llevada a cabo por la enzima xantina oxidasa. En cantidades elevadas  y en el contexto de una susceptibilidad genética que implique menor aclaramiento o mayor producción de ácido úrico, pueden acumularse en diversas partes del organismo cristalizando y causando la conocida gota.

En un paciente deportista, la actividad intensa puede elevar hasta en un 20% los niveles de AU en sangre (4). El consumo de una dieta hiperproteica muy por encima del consumo recomendado en deportistas (que, repito, no va más allá de 1,5-1,8 grs/kg de peso) también puede contribuir a esta elevación, asintomática o no, del AU en sangre.

CONCLUSIONES

Es inevitable que de vez en cuando tu médico te alerte de alteraciones analíticas que se relacionan con la práctica deportiva. Los médicos no tenemos formación en actividad física y deporte, al igual que carecemos de formación adecuada en nutrición no clínica.

Lo que sí debes y es responsable hacer, antes de dar por sentado que una leve elevación de transaminasas o de CK no es patológica, es descartar razonablemente otras entidades clínicas que puedan producir dichas alteraciones analíticas. Como decía antes, lamentablemente la enfermedad también nos afecta a los deportistas.

Por otro lado, entiende a tu médic@. No queremos amargar la vida a nadie, no queremos que dejéis de hacer ejercicio, queremos que estéis sanos y fuertes. Lo que os decimos queda dicho con la mejor de nuestras intenciones y en base al conocimiento que tenemos.

Y por último, si te encuentras bien, estás asintomático, no hay indicios de otra enfermedad, llevas una dieta rica en vegetales, entrenas frecuentemente y eres feliz, ¡entonces que un valor de urea, creatinina o CK levemente por encima del límite superior de normalidad no te amargue la vida!

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  1. Pettersson J, Hindorf U, Persson P, Bengtsson T, Malmqvist U, Werkström V, et al. Muscular exercise can cause highly pathological liver function tests in healthy men. Br J Clin Pharmacol [Internet]. 2008 Feb [cited 2018 Jul 13];65(2):253–9. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17764474
  2. Kreider RB, Kalman DS, Antonio J, Ziegenfuss TN, Wildman R, Collins R, et al. International Society of Sports Nutrition position stand: safety and efficacy of creatine supplementation in exercise, sport, and medicine. J Int Soc Sports Nutr [Internet]. 2017 Dec 13 [cited 2017 Aug 21];14(1):18. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28615996
  3. Brancaccio P, Maffulli N, Limongelli FM. Creatine kinase monitoring in sport medicine. Br Med Bull [Internet]. 2007 Feb 6 [cited 2018 Jul 13];81–82(1):209–30. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17569697
  4. Kanďár R, Štramová X, Drábková P, Křenková J. A monitoring of allantoin, uric acid, and malondialdehyde levels in plasma and erythrocytes after ten minutes of running activity. Physiol Res [Internet]. 2014 [cited 2018 Jul 13];63(6):753–62. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25157658

 

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